jueves, 30 de octubre de 2014

Un plan para prevenir la diabetes tipo 2

La diabetes afecta en el mundo hoy a 347 millones de personas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y se está convirtiendo en una epidemia mundial. Las previsiones que manejan los expertos arrojan cifras desoladoras: se espera que para el año 2030 es que sea la séptima causa de muerte. Las defunciones asociadas a la enfermedad aumentarán en un 50% en los próximos diez años. Este aumento del número de afectados está relacionado con la propagación del sobrepeso, la obesidad y la inactividad física. Estas causas se encuentran entre las principales de la diabetes de tipo 2, en la que el organismo no utiliza eficazmente la insulina, generando episodios de hiperglucemia. Esta situación supone unos elevados niveles de azúcar en sangre que el cuerpo es incapaz de gestionar.

Además, se trata de una enfermedad silenciosa. Prueba de ello es que en España se calcula que hay un 43% de casos sin diagnosticar porque en sus inicios no presenta síntomas y la evolución no da ningún tipo de muestras”



Imagen de Creative Commons de popofatticus

Sin embargo, sus consecuencias abarcan toda nuestra anatomía y pueden afectar a la visión, los riñones, los nervios y los vasos sanguíneos. Asimismo, el riesgo cardiovascular de las personas que padecen diabetes es algo más del doble de quienes no la sufren. Según la OMS, entre el 50 y el 80% de las muertes de pacientes diabéticos en el mundo se debe a causas cardiovasculares.

Sin embargo, hay buenas noticias. Las investigaciones médicas y científicas cada vez están ahondando más en la prevención de este tipo de diabetes, tan asociado a un estilo de vida poco sano y han elaborado una serie de recomendaciones que pueden ayudar a no desarrollar la enfermedad. Una alimentación adecuada, ejercicio físico y el control del peso son algunos de los consejos que los especialistas ofrecen a quienes están preocupados por su salud en este sentido. Ya sea porque alguien cercano la ha desarrollado o porque quiere prestar especial atención a este problema, un conjunto de hábitos le ayudará en esta misión:

Alimentación

Hay varias teorías al respecto, pero según Serafín Murillo, Dietista-Nutricionista e Investigador del CIBERDEM (Centro de Investigación Biomédica en Red de Diabetes y Enfermedades Diabéticas Asociadas, dependiente del Hospital Clínic de Barcelona) lo que hay que tener claro es que el exceso de peso aumenta el riesgo de padecer la diabetes tipo 2, por lo que se recomienda una reducción de entre un 5 y un 10%.

Para ello, uno de los factores clave es la alimentación. Tradicionalmente se aconseja un tipo de dieta hipocalórica, en la que se busca reducir las calorías totales de la alimentación y que sigue estando considerada como una buena opción. A pesar de ello, en los últimos años cada vez más investigaciones están ofreciendo resultados que consideran otras pautas más beneficiosas. Un ejemplo es la dieta mediterránea, que reduce un 50% más los nuevos casos de diabetes que la anterior. Hay una tercera opción que señala las ventajas de llevar a cabo una alimentación en la que se reduzcan los hidratos de carbono y se tengan más presentes las proteínas.

Ejercicio físico


Son conocidas las ventajas que proporciona poner el cuerpo en movimiento, pero además en el plan de prevención de la diabetes de tipo 2 es también relevante. No sólo eliminamos la glucosa mediante el ejercicio físico, sino que trabajamos las fibras musculares que van a transportarla al interior de las células. La intensidad con la que debe realizarse ha de ser moderada, en torno a un 70% de la frecuencia cardíaca de cada persona y debe practicarse a diario, preferentemente. Además, nos ayudará a relajarnos y combatir la ansiedad del día a día, algo muy beneficioso para nuestro bienestar. 

Aitana García Uriarte

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